Enjambre de Jengibres invita al mundo a participar de los encuentros/juntadas/laboratorios/talleres poéticos-artísticos en el Centro Cultural En Eso Estamos (calle 8 entre 41 y 42) -Los Viernes de 19 a 22 ypico hs-. Enjambre es un grupo abierto y interdisciplinario en el que se intentan mezclar poesía, música, puesta en escena, perfomance, teatro, feria de libros y textos, etc. Nos juntamos a escribir, leer, cantar, charlar y discutir sobre temas que nos incumben. Vengan, es gratis y libre.
jueves
(C3H6OS)
lunes
Aguas del canto
Bailemos
Que roces, descendiendo, por mis muñecas.
Que beses la parte interna de mis brazos hasta llegar a mis axilas.
Me gusta el sonido que hacés cuando estás excitado
Y cómo acompaña tu cadera la música interior.
Me gusta que me tires del pelo,
Pero más me gusta que no sepas mi nombre.
domingo
lunes
Niñus interruptus
fancia InFeliz
Necesidad. Niñez.
Nómina. Novedad.
lo nuevo pidiendo
. nombre
ayuda
pedido, lo nuevo
mercado
.
es que si algunos niños
tienen que salir a
aclarar que no son peligrosos
es porque están en
peligrosos. si algunos niños deben
salir a trabajar. si algunos salen
a darle trabajo
de caño, o de coño,
entonces, una niñez en peligro
de extinción.
turistademo.blogspot.com
miércoles
Máquina Sintagmática Paradigmática
La máquina sintagmática paradigmática es un artefacto para generar versos de una manera más o menos aleatoria. Para construirla necesitamos nada mas que algunas hojas. Lo que debemos hacer es cortar las hojas en varias columnas, depende en cuantas queramos dividir las combinaciones. Debemos recortar columnas verticales sin llegar hasta el tope de la hoja,es decir, dejando un lomo que nos va a servir de soporte para hacer columnas móviles de palabras o frases (incluso versos completos).
Con las hojas ya recortadas y listas para trabajar nos ponemos a escribir.
Se escribe de izquierda a derecha sobre el renglón o linea imaginaria a tráves de las columnas que recortamos de la siguiente manera:
El horizonte gris se ilumina al amanecer (hoja 1)
Tenemos un verso. Así completamos todos los versos que queramos para nuestro poema base y llenamos la primer hoja. Pasamos a la siguiente levantando de a una columna. O sea
(Hoja 2)
ese horizonte gris se ilumina al amanecer (hoja 1)
y
asi
(hoja 2-------------------)
ese olvido fatal se ilumina al amanecer (hoja 1)
(hoja 2----------------------------------)
ese olvido fatal se desvanece al amanecer(hoja 1)
etc. etc. De una manera medio pensando medio jugando debemos tratar de que haya siempre algun tipo de coherencia o y no se rompa la concordancia en género y número)
el siguiente poema fue compuesto únicamente con este aparatejo se transcriben solo algunas de todas las posibles combinaciones:
sábado
.
lunes
viernes
Entre corchetes
que se intercambian como focos,
hay un trono para el rey verbo
desde donde elige a sus súbditos
(son miles y se llaman todos con
tres nombres: Juan, Pedro y María)
y se saca el corazón núcleo para
mostrarle sus dominios de claras
fronteras, de lenguaje custodiado
por corchetes (bienvenido a la
institución).
sentado en las rodillas del tiempo,
midiendo todas las circunstancias,
soy la pesadilla de los que sueñan
con prolijas clasificaciones. soy un
adverbio.
domingo
se me escaparían porque
así te conozco, hasta los ecos
pequeños minúsculos
que solo en algunas noches
te animas a decirte,
esos mismo vergonzosos
que son los que más me gustan
y asustan. También te se
las cien máscaras en las que
te escondes pero muchas
me lastiman y no de todas
te puedo sacar.
viernes
La raza de diamante
niños, vestidos con el color
que el tiempo da a los ciruelos
cuando la noche se cierra
sobre los jardines y alguien
grita.
ya se bañan doloridos en el
pantano porque el río no lleva
más que escombros, porque
del agua podrida nacerán los
sapos de oro que anunciarán
lluvia, cosechas de nuevas
delicias, y luego orugas azules
que se desteñirán antes de ser
las mariposas prometidas.
ya se acercan con augurios
que dicen ver en la tierra,
en los ojos de las víctimas
designadas para el sacrificio.
el fuego comió sus párpados
para que entrara toda la luz
a mostrarles el camino a casa,
al punto en el que el círculo
vuelve sobre sí mismo como
una serpiente desmemoriada.
toda la destrucción se sucede
igual que una metralla de rosas
contra las manos abiertas, y
los pétalos apretados sobre
las heridas dan una sola gota
para el perfume que hará crecer
de nuevo los jardines de oro.
ya se quita los harapos el primer
niño de la raza de diamante
y muestra su piel cargada de
los despojos del dios guerrero,
reluciente de signos nuevos
para nombrar a las cosas que
no parecen las mismas después
del fin.
martes
sábado
martes
domingo
Conventillos
desde que Dios se subió a los andamios
de una obra en construcción
y se fue golpeando las puertas,
decepcionado de la miseria que Ciudad
dejaba caer sobre el mendigo
viejo, el de los zoquetes que se surcían
solos, hermano de Dios e hijo
de las primas feas de Ciudad, las Villas.
Ciudad manda a pintar grafittis
en las puertas de las catedrales
y grita que odia los monopolios
de la eternidad, que a ella nadie la deja.
Las Villas cantan casi tanto como lloran,
con niños prendidos de las tetas
flacas, con carros sombríos llevados por
los hijos menores del mendigo,
con las tibias prostitutas que son
hijas bastardas de Ciudad, semi-diosas
de la calle y la miseria sin amor.
Dios se viste de vieja y se pone
las mañanitas para salir con su chango
a juntar pobres, a juntar tristes,
y se los arranca de las manos a Ciudad,
que resiste pero luego se olvida
y corre a ajustar los focos en su cabello
lacio y rígido como los edificios.
Las Villas le gritan barbaridades
desde los andamios que Dios les presta
para los carnavales, y ella teme
que la dejen sola entre sus luces.
sábado
Manifiesto
Enjambre de jengibre
Era una mala palabra.
Empezó siendo
Brava, como la paja,
Brava.
Fue un dejarse de embromar
Pero un dejarse embrollar
Jadeantes, suspirantes,
Sin nada que perder
Pero sin nada que ganar,
Un tiro al aire.
Crear
Una tos para jarabe
Un calambre de mentiras
Pero al fin:
La poesía.
Somos
Los que no tenemos nada
Para darte,
Los que no queremos arte
Sino vida
Para vos, nomás.
Somos
Algunos revoltosos
Y los que se dejan revolcar
Los que tratan de gritar
Los que quieren vomitar
(Perdón: vomitarte)
Pero al fin buscamos ensamblar
En cada parte.
Somos
Sí
Los que movimos todo
Los que pelamos la carne
Los que dejamos que pase
Los que creamos el canje
De poema y choripán,
Los que te hacemos llorar
Y los que no.
El poema colgadito en la pared
O el poema debajo de la mesa
Enjambre
Milanesas
Miguitas esparcidas
Sangüche de elite
O zapatilla e gaucho
Costra, hambre,
Enjambre de jengibre
Carajo.
lunes
a,a
y con otro a pedales
para que se prendan las lámparas.
...se lave en vos, como cíclope en el lago.
Si después no prenden, que el viento sople,
si el viento no sopla, pedaliemos.
Con uno eólico, con uno solito nomás.
...se rebelen.
una boca llena de mar para soplar
siempre
sudestadas
espumita
Llena de brillo y astilla del tiempo.
Para que se prendan de nubes
las tormentas.
y la luz apague
los focos y deje de soplar el viento.
un hombre marrón se hizo gris encima
cerro sus ojos, oyó los truenos.
"!Santa Rosa debe ser!"-se dijo pero no era...
los gotones marcaron en las chapas
la batucada. Le cayó la noche encima
como un elefante púnico.
como te digo
creció la parra
y madura el higo.
(ii)
quiero ir mas a lo hondo
a lo hondo, a lo hondo
atrás atrás de la ola
allá lejos
cuando la gente
se ve chiquita
lejos
donde los edificios
parecen rastins
a lo hondo
y volver con los bolsillos
llenos de caracoles
domingo
Soplacopla
como si acercaras hasta mí
barquitos de sueño que flotan
en una fuente, como si silbaras
la larga canción de estar vivos.
quiero que me soples el sol
de los ojos y arrimes tierrita
fría a mis manos que acunan
la música de los cansancios.
quiero que me soples las hojas
como si las letras tuvieran
pestañas tristes de mujercita
maquillada y blanca de miedo.
que me soples algún destino
cuando no confíe en la música
de mis manos sobre las teclas.
quiero que me soples los ojos
con la espumita de los mares
donde los tristes se peinan las
barbas con música de olas.
quiero que me soples la frente
y las rodillas cuando me caiga
enredada en las larguísimas
pestañas de los poemas míos.
quiero que me soples la sal
y seamos marineros limpiando
la popa de los barquitos de
sueño, y cantemos a los gritos
estirándole la barba al capitán.
martes
y a veces no se quiere mirar,
pero ya no se pueden guardar secretos
El mundo gira como loco
y nosotros giramos con él.
El agua sigue el camino del agua
El hombre sigue el camino del hombre
pero a veces no estamos en el mundo.
La sangre corre por cada cuerpo
la piel se entrega a la piel
y sin embargo a veces no estamos en el mundo
que ronca las voces de nuestros deseos.
Hay a veces un silencio
una mañana de domingo
en que el pasado se revela espiral.
A veces el ruido se vuelve blanco
y el fondo del bullicio enseña a desoir.
Pero por lo general
miramos con los sentidos
sentimos como podemos
alimentamos pasiones pasivas
Mentimos
Cerramos los ojos y callamos,
Hacemos de cuenta
que la luna nueva no huele a rojo
como con las mejillas
como con el sexo
como con la calle.
Cerramos los ojos y callamos
hacemos de cuenta
que la luna no huele a rojo.
sábado
Ñaca ñaca
Es día de Mundial
Me clavo el banderín en el orto
De mi nacionalidad
Hoy, sí
Sudáfrica on tevé
Waka waka
Ñaca ñaca
Shiqui shiqui
Mueveté
Latinos, afro
petisos, medianos
Esclavos
Globales
Mundiales
Atados de las manos
Atrapados como nabos
Hoy, sí
Sudáfrica on tevé
Ñaca ñaca
Waka waka
Shiqui shiqui
Mueveté
Hoy, sí
Mundial:
El thriler del capital
A brillar a brillar
A mover el culo
Que se nos ve la tanga.
A mover las nalgas
Al que le salga
Hoy sí,
Sudáfrica on tevé
Waka waka
Ñaca ñaca
Shiqui shiqui
Mueveté….
lunes
Colonia
trapito sucio de ciudad
lavandose en el rio.
Van las horas
paseando lentas sobre mi piel
coloreando mi modorra con matices de melancolias.
En Uruguay
me aburria un poco viendo al agua comerse las piedras
y pensaba seguido en la tibia noche de tu cuerpo.
viernes
lunes
Alma,
nada va a parar
hasta las mañanas van a cazarte.
cada cama caerá en soledad
cada cárcel se sabrá cuerpo
ávido de placer
muecas
ávidas de placer
mentes
ávidas de placer
alma
ávida de placer
cargá las armas, matá a mansalva
que se ven desde el tren
moros como locos
en la vera del camino
riendo como el fuego
de tus marcas de agua,
de tus tajos al viento
de tu caricia lasciva
trocada en la tierra por silencio.
Alma,
cantá aun cansada
que el desdén del deber es urgente
y las horas claman por el horror entre dientes.
que cuando caigan, alma, las madrugadas
y una mañana la vida normalice tus viscisitudes
sera tarde para volver
sobre la desidia que te hace contingente.
viernes
que se me estalla el latir.
domingo
martes
domingo
Piu Avanti
lunes
Algún vestigio de tu paso
y el vano poder de haber ido tan lejos.
Es tan extraño el perdurar, oir aún
la grave letanía de los huesos y el hechizo del mundo.
Déjame ver, déjame ver:
alguien me condujo hasta aquí y se oculta,
cubierto de grandes praderas, de climas,
refugios baldíos, luces que brillan
en el faro donde la tierra termina.
Salido de lugares inciertos, de trópicos y lluvias,
voraz como fuego, intruso,
la huella de sus dientes y sus besos en la manzana.
¿De quién es ese rostro desconocido entrevisto donde se pierde?
Es incierto y ansioso
extraviado en la fábula oscura de mi vida.
Adiós, sombra mía.
martes
miércoles
En el lado del poema. (a mis amigos poetas)
En el lado del reverso del poema
Marcada la taza de café.
Los números se rebelan desde abajo
Las cosas que dejás del otro lado
Alguien te las va a cobrar.
El lado del reverso del poema
Tiene brillo labial de gelatina
Si el beso se traspasa entre la hoja
También se irán las caras que te miran:
Una mano una boca
Un brazo un ojo
De vedette
Tan sólo en ese trozo de papel
(De actas, de cigarrillo o higiénico).
Se escribe donde se debe de hacer
Aún que haya cálculos gritones.
En plástico, en cartón, haciendo bricolaje
Los pies de las páginas que faltan
Los boletos que por nada te arrebatan
Un lado del poema que desata
Vidas, robos, tragedias
Un lado del poema que devora.
Quemás los bordes del papel con el tabaco
Te sacás hasta la suela del zapato
Escribís con dos crayones de juguete
(azul, y verde)
Y ya estás hasta marcando con las uñas
Porque en el subte nunca encontrás nada
Pero siempre que llegás a la parada
Entre un $49,50 hasta el poema te afanan.
jueves
Mis películas
-las que me han hecho ganar los premios-
son sobre una chica rara,
borracha
que llora con las uñas despintadas
sentada en el cordón de la vereda.
Entonces yo,
que siempre estoy afuera de la pantalla,
salto
al infinito grisplateado de cabeza
y me estrolo en su pelo corto,
en sus sandalias sucias y de un beso
la hago salir corriendo
a oscuras.
Tropezando en charcos de su propio llanto.
miércoles
fragmentos de poema
ignorado por tus pies...
...perteneces a este lugaar
estos colores son los tuyos...
...no sueñes con puertos nuevos
hasta...
...tus amigos van a encontrarnos...
...naci siendo un ave con una sola ala...
...esta parado sobre tu hombro,
esta revisando tu ropa..
martes
Lados B. De las cosas que uno nunca escribe hasta que se revelan
Entró por la ventana
por el placard
donde colgado mi cuerpo, desnudo
como un cuadro de Magritte,
se balanceaba, esperaba
por domir una noche.
Entró, lo dejé
entrar por una ventana con cristal
con distancia de país a país
de hombro a hombro
de Rimbaud y París
a las callecitas de Buenos Aires
y el lenguaje, la bruteza
¿de quién?.
Así, sentados, insensatos
entre cuatro horas de distancia
entre cuatro horas de diferencia solar
y siete, casualmente
de estar sentados, ansiando.
Junto con esa entrada
el enojo de los poetas
contra los poetas
contra la noche, contra su lenguaje
de loba malcriada y ausencia
repetida en el cuerpo, colgado
del placard por donde apareció
con la sonrisa del Gran Schiele
con la debilidad por el llanto
femenino de un tal Julio
y el enojo del poeta
contra los poetas.
París contra el miedo, como la mentira
que despoja los faroles
rotos de San Telmo.
Entró por la ventana
por el placard, quejándose
del patetismo Surrealista
y vistiéndome, con la prenda
que nunca tuve.
II
Pero en mi mapa de Argentina no lo veo.
Salvo que sea Agosto y nos encontremos
caminando por once, entre los puestos
de comida sucia
entre la gente que sale atropellada
desde los trenes que se van
y el olor a mierda, a tristeza
a tango falso y pregunta sin respuesta.
O que llueva y la autopista
esté llena de nada
y el café de la librería
que me gusta de Corrientes
esté abierto y entre las monedas
encontremos que alcanza
para dos tés y un libro
que nunca leímos.
Pero aún no empezó el inviero
y todavía queda esperar
a que se valla, a que se escapen
entre el cemento y los rostros de nadie
algunas flores en mis manos sueltas.
Es por eso que cierro el placard
cuelgo mi cuerpo desnudo
esperando por dormir una noche
y doblo el mapa, de América
donde no lo veo.
lunes
Pavana para una infanta difunta
A Alejandra Pizarnik
Pequeña centinela
caes una vez más por la ranura de la noche
sin más armas que los ojos abiertos y el terror
contra los invasores insolubles en el papel en blanco.
Ellos eran legión.
Legión encarnizada era su nombre
y se multiplicaban mientras tu te destejías hasta el último hilván,
arrinconándote contra las telarañas voraces de la nada.
El que cierra los ojos se convierte en morada de todo el universo.
El que los abre traza la frontera y permanece a la intemperie.
El que pisa la raya no encuentra su lugar.
Insomnios como túneles para probar la inconsistencia de toda realidad;
noches y noches perforadas por una sola bala que te incrusta en lo oscuro;
y el mismo ensayo de reconocerte al despertar en la memoria de la muerte:
esa perversa tentación,
ese ángel adorable con hocico de cerdo.
¿Quién habló de conjuros para contrarrestar la hérida del propio nacimiento?
¿Quién habló de sobornos para los emisarios del propio porvenir?
Sólo había un jardín: en el fondo de todo hay un jardín
donde se abre la flor azul del sueño de Novalis.
Flor cruel, flor vampira,
más alevosa que la trampa oculta en la felpa del muro
y que jamás se alcanza sin dejar la cabeza o el resto de la sangre en el umbral.
Pero tú te inclinabas igual para cortarla donde no hacías pié,
abismos hacía adentro.
Intentabas trocarla por la criatura hambrienta que te deshabitaba.
Erigías pequeños castillos devoradores en su honor;
te vestías de plumas desprendidas de la hoguera de todo posible paraíso;
amaestrabas animalitos peligrosos para roer los puentes de la salvación;
te perdías igual que la mendiga en el delirio de los lobos;
te probabas lenguajes como ácidos, como tentáculos
como lazos en manos del estrangulador.
¡Ah los estrágos de la poesía cortándote las venas con el filo del alba
y esos labios exangües sorbiendo los venenos en la inanidad de la palabra?
Y de pronto no hay más.
Se rompieron los frascos.
Se astillaron las luces y los lápices.
Se desgarró el papel con la desgarradura que te desliza en otro laberinto.
Todas las puertas son para salir.
Ya todo es al revés de los espejos.
Pequeña pasajera,
sola con tu alcancía de visiones
y el mismo insoportable desamparo debajo de los pies:
sin duda estás clamando para pasar con tus voces de ahogada,
sin duda te detiene tu propia inmensa sombra que aún te sobrevuela
en busca de otra,
o tiemblas frente a un ala de insecto que cubre con su membrana todo el caos,
o te amedrenta el mar que cabe desde tu lado en esta lágrima.
Pero otra vez te digo,
ahora que el silencio te envuelve por dos veces como un manto:
en el fondo de todo hay un jardín.
Ahí está tu jardín,
Talita cumi.
Olga Orozco
Debía hacerlo.
martes
Pepino
a. Se sienta y prepara las cosas para después no preocuparse.b. Construye una escalera porque le sobra tiempo y maderas.
c. Se ata los cordones.
s. Planea la guerra con los del sur.
r. Hace montoncitos.
g. Sueña en lo de su suegra.
t. Va a la peluquería.
m. Se queja de que últimamente en la televisión todo es una basura.
w. Finalmente firma el cheque.
q. No.
o. Se sube mas los pantalones.
f. Sale a caminar.
m. Piensa en nombres de comida que empiecen con L.
v. Riega el helecho de Diana.
m. Prefiere a la gente de color.
i. Se complica la vida buscando la manera mas correcta de sembrar el arroz.
domingo
Ansia
La princesa del desierto está envuelta en harapos
tiene sed, kilómetros de tierra infértil
la habitan en la vigilia y en el tiempo
del sueño, del lapso ambiguo.
Hay nombres, hombres
sexos latiendo en los rincones
exiliados de un cuerpo.
Una mujer es la reina y punto.
No existe el tiempo nunca más
sino palabras sin forma, lenguaje visceral
espejos a punto de romperse.



