viernes

Rumbo al mar
es pedir, mis voces;
un violonchelo, mi boca;
interrogante, el color en mis brazos;
un árbol, mis pulmones que dejan de ser otoño;
mis pies, seguridad.
Y mis pasos,
fin….
Rumbo al mar.

2 comentarios:

Misercatulo dijo...

Zarpado!! recuerdo esas ancianas exhibicionistas en la orilla cuya, el olor a pino, el vodka en lo de wushu, etc etc. Rumba al mar ya volverás!

Lucía! dijo...

muy bueno!