viernes

Los amigos y las casas

Vengo acá porque me reciben
porque me cantan
al oído
susurros halagos
de letras infierno,

aquí vengo porque me miran
porque me escuchan
las tildes gritadas
de oraciones insomnes.

Vengo
¿por qué acá me reciben?
¿por qué me cantan?
¿por què me miran?
¿por qué me escuchan?

¿por qué este silencio de noche
en el medio de la noche misma?
¿por qué esta pena casi de bandoneón,
casi de paraguas roto
de pantufla en verano
de bicicleta pinchada
abandonada?

Vengo acá
porque me reciben ojos tibios
de almendra tostada
porque me cantan un tango nuevo
jamás oído,

aquí vengo, compañeros
porque me miran
esta unión descaladabrada
esta sucesión no pensada
esta comunión comulgada
y porque me escuchan
este suspiro lejano
de voces apagadas
por la garganta mía.

1 comentario:

Miser Catulo dijo...

descanso de tanto leer leyendote.
cantoesafinao
nos vemos mañana