jueves

(C3H6OS)

Si intentas ser lo que el otro cree
resultas sometida a esa mirada
-piensa Leticia mientras con los dedos
pela una cebolla. Entre la sensatez y la locura
no hay respiración ni línea divisoria.
Todo es cuestión de tiempo -le dice-
persistir hasta ubicar el centro.
Capa por capa la desviste.
El cuerpo se eriza a lo evidente
pero mantiene el secreto.
La locura no es letal. Sólo unas lágrimas
mientras va camino a descubrir
el corazón de lo perfecto.
La embelesa su arquitectura que deshoja
y mira, a la cebolla, igual que a un rostro.
Hazaña de reconocimiento hacia el vacío
la tarea implica, casi, lograr
el punto justo. Adivina el espacio
donde en armonía se instala el pensamiento
escurridizo; gelatina la piel que al desvestir
incita a un llanto inconsolable y seda.
Intuición de saber: tras cada lienzo subsiste nada.


Disculpen la demora -advierte a las que
esperan en la bolsa de nylon. La operación
es muy profunda y ella es única: una cebolla
única no puede desperdiciarse en rodajas.
Mejor sin lágrimas
pues si el que encendió el fuego llegara ahora
pensaría que he roto el equilibrio;
sus ojos con búsqueda total
devanarán los ángulos, las alacenas.
Pero hay orden: la comida hierve
puntualmente en la marmita,
le dará ilusoria certeza
de haber tenido todo el día,
incluso mis pensamientos, bajo su mirada.

lunes

Aguas del canto

 Aguas de Junio
una nariz 
sin lunar
aguas de tibias
gotas
aguas de Juno
una nariz 
de llorar
gotas de pluma
aguas de ríos lejanos
la cicatriz 

de besar
aguas de Jano
gotas de lluvia
de beber
aguas a pasto de piel
de regar
gotas de Julias
aguas de concordar
en cuerpo
y número
aguas-de-la-raíz
una nariz
de besar
gotas de gatos
aguas de ronronear
en cuerpa 
y númera
gotas de beber
de lluvia
una panza con lunar
          gotas de luna
         aguas del canto

Bailemos

Quiero que toques la punta de mis dedos

Que roces, descendiendo, por mis muñecas.

Que beses la parte interna de mis brazos hasta llegar a mis axilas.

Me gusta el sonido que hacés cuando estás excitado

Y cómo acompaña tu cadera la música interior.

Me gusta que me tires del pelo,

Pero más me gusta que no sepas mi nombre.

lunes

Niñus interruptus

Infancia Feliz

fancia InFeliz

Necesidad. Niñez.
Nómina. Novedad.

lo nuevo pidiendo
                                .  nombre
                                                   ayuda

pedido, lo nuevo      
                                        mercado
                                .



es que si algunos niños 
tienen que salir a 
aclarar que no son peligrosos
es porque están en 

peligro. si algunos salen a oscurecer que son 


peligrosos. si algunos niños deben


salir a trabajar. si algunos salen 
a darle trabajo
de caño, o de coño,


entonces, una niñez en peligro 
de extinción.


Nicolás Di Stéfano
turistademo.blogspot.com

miércoles

Máquina Sintagmática Paradigmática

 

La máquina sintagmática paradigmática es un artefacto para generar versos de una manera más o menos aleatoria. Para construirla necesitamos nada mas que algunas hojas. Lo que debemos hacer es cortar las hojas en varias columnas, depende en cuantas queramos dividir las combinaciones. Debemos recortar columnas verticales sin llegar hasta el tope de la hoja,es decir, dejando un lomo que nos va a servir de soporte para hacer columnas móviles de palabras o frases (incluso versos completos). 
         Con las hojas ya recortadas y listas para trabajar nos ponemos a escribir.
Se escribe de izquierda a derecha sobre el renglón o linea imaginaria a tráves de las columnas que recortamos de la siguiente manera:




                               El              horizonte gris            se ilumina              al amanecer  (hoja 1)


         Tenemos un verso. Así completamos todos los versos que queramos para nuestro poema base y llenamos la primer hoja. Pasamos a la siguiente levantando de a una columna. O sea
                             
                           (Hoja 2)
                              ese            horizonte gris se ilumina al amanecer (hoja 1)
 y 
asi
                        (hoja 2-------------------)
                              ese      olvido fatal se ilumina al amanecer (hoja 1)
                       (hoja 2----------------------------------)
                              ese olvido fatal se desvanece  al amanecer(hoja 1)


etc. etc. De una manera medio pensando medio jugando debemos tratar de que haya siempre algun tipo de coherencia o y no se rompa  la concordancia en género y número) 


el siguiente poema fue compuesto únicamente con este aparatejo se transcriben solo algunas de todas las posibles combinaciones:




M.S.P

Ella prende las velas con ojos ausentes
A veces espera un tren para sus piernas
Pero el tren no llega no llega no va a llegar
Tenés las vísceras llenas de purpurina y arroz
A veces las noticias llegan tarde a la tarde noche
No hay otra música que suene así de ese modo
En sus labios sellados por otro beso muerto
Ella juega entre las penas de los barcos caen muelas para vos
Ahora late un bombo ardiendo en el cuore

Te llaman las velas con ojos ausentes
Te espera un tren para sus piernas
Tarde será no llega no llega no va a llegar
Me brillan las manos llenas de purpurina y arroz
Arden mis versos llegan tarde a la tarde noche
Quiero oirte que suene así de ese modo
Mis ojos van por otro beso muerto
Ahí lloran niños de los barcos caen muelas para vos
Casi se quiebra un bombo ardiendo en el cuore

Te llevaron a comer con ojos indóciles
Tu frente la hermosura para tus sueñoss
Tarde hoy para bailar no llega se va
Me brillan las pupilas ahogadas en clados de purpurina y sidra
Arden vientre ácidos tarde a la miseria
Quiero poder gritar así así con tu voz
Mis ojos irán a beber del beso helado
Casi tenes un cisne ardiendo en la sangre

La llaman a comer los padres desquiciados
Está en la espera la hermosa autopista de lo pequeño
Qué será para bailar y el tren no quiere
Brillan las manos ahogadas en caldos de laurel hereje
Lloran mis versos ácidos hundidos en la tierra
No van a oirte gritar cantar socorro
No van a beber del jardín el bien
Ya lloran niños y pronto la luz la conciencia
Y se quiebra un cisne por el ojo en la mirada

Te llevaron al hospital médicos ausentes
Tu frente cortando una manzana entre sus piernas
Tarde hoy para comer ella no va a llegar
Me brillan las pupilas inundadas de vino y arroz
Arden vientre huecos cantos a la tarde noche
Quiero poder oirte llamar de ese modo
Mis ojos irán a exigir las riquezas muertas
Ahí es tarde amix y se apaga para vos
Casí tenés serpientes de litio en el cuore


Te llaman a comer médicos indóciles
Te espera la hermosa una manzana en tus sueños
Tardé será para bailar ella se va
Me brillan las manos ahogadas de vino y sidra
Arden mis versos ácidos cantos a la miseria
Quiero oirte gritar llamar así con tu voz
Mis ojos van a beber el rico helado
Ahí lloran niños y pronto la luz se enciende
Casi se te quiebra un cisne de litio en la sangre…


sábado

. No soy no es,
No.
Soy.
Facundo es…
no.

Sí
(y resto de mil gritos impasibles que dicen nada, aparte)

.

Ese perro a la distancia
ese perro a la deriva es
más negro que todas las cosas que yo pueda nombrar esta noche.

Ese bicho que mastica basura
y en el mejor de los casos rockea
camina sabiendo solo su momento.
En su cuerpo su pasado.
En su actitud, digamos mejor.

Y en sus dientes se oye el cuerpo.
Si, en sus dientes el cuerpo
la música desde el fondo
la tarde que continúa
hasta alcanzar su tibia muerte en el ocaso.

Aquel perro que camina
mira las cosas y no rima
ni con la paz ni con la riña
ni con caviar ni con la villa.

Aquel perro mira la tinta
la sangre en la lira
y pinta consigo palabras
para palear las madrugadas.
Si, palabras para palear las madrugadas.

lunes

Amor
odio
la mañana,
la mañana
y entonces….
Un pájaro
amargo,
negruzco
su volar
tardó.

Ayer.
El cielo
miró, las alas
aceitó;
mi
partir
en su vuelo
más
no demoro;
más, más, más.

Yo/pájaro…
canto.
Vuelo,
dulce
amargo,
yo/un pájaro -Faulkner-
no recuerdo
el suelo.

viernes

Entre corchetes

hay una caja perfecta de nombres
que se intercambian como focos,
hay un trono para el rey verbo
desde donde elige a sus súbditos
(son miles y se llaman todos con
tres nombres: Juan, Pedro y María)
y se saca el corazón núcleo para
mostrarle sus dominios de claras
fronteras, de lenguaje custodiado
por corchetes (bienvenido a la
institución).
sentado en las rodillas del tiempo,
midiendo todas las circunstancias,
soy la pesadilla de los que sueñan
con prolijas clasificaciones. soy un
adverbio.

domingo

Ni siquiera los más pequeños
se me escaparían porque
así te conozco, hasta los ecos
pequeños minúsculos
que solo en algunas noches
te animas a decirte,
esos mismo vergonzosos
que son los que más me gustan
y asustan. También te se
las cien máscaras en las que
te escondes pero muchas
me lastiman y no de todas
te puedo sacar.

viernes

La raza de diamante

ya se acercan los últimos
niños, vestidos con el color
que el tiempo da a los ciruelos
cuando la noche se cierra
sobre los jardines y alguien
grita.
ya se bañan doloridos en el
pantano porque el río no lleva
más que escombros, porque
del agua podrida nacerán los
sapos de oro que anunciarán
lluvia, cosechas de nuevas
delicias, y luego orugas azules
que se desteñirán antes de ser
las mariposas prometidas.
ya se acercan con augurios
que dicen ver en la tierra,
en los ojos de las víctimas
designadas para el sacrificio.
el fuego comió sus párpados
para que entrara toda la luz
a mostrarles el camino a casa,
al punto en el que el círculo
vuelve sobre sí mismo como
una serpiente desmemoriada.
toda la destrucción se sucede
igual que una metralla de rosas
contra las manos abiertas, y
los pétalos apretados sobre
las heridas dan una sola gota
para el perfume que hará crecer
de nuevo los jardines de oro.
ya se quita los harapos el primer
niño de la raza de diamante
y muestra su piel cargada de
los despojos del dios guerrero,
reluciente de signos nuevos
para nombrar a las cosas que
no parecen las mismas después
del fin.
(-Cuando los muertos lloran, es señal de que empiezan a recuperarse- dijo el cuervo con solemnidad.
-Lamento contradecir a mi famoso amigo y colega- dijo el búho- , pero yo creo que cuando los muertos lloran es porque no quieren morir.-)



Yo hice algo que no debería haber hecho: llorar.

martes

tra
quete aba
lapa jari ta

co nuná
fragan cialoca

Yenlas carava nasdí
áfanas queso liam
oshacer

toma bamostre
nesae lhorizonte.

sábado

HUME



El dolor nos abrió los ojos
y vimos (algunos)
la gran mentira.
El dolor jamás cesó
multiplicado mostró,
nos mostró
todas las mentiras
Hoy el dolor sigue
creciendo y cambiando.
Y yo juro
que ahora todo es mentira
ninguna cosa es
más cierta que otra.
Salvo el dolor.

martes

.
.
.
.
los sueños 
de chapa
y paloma
.
.
.
.
.
los dueños
de capa
y falopa
.
.
.
.
las nanas
.
.
.
.
.



Toda la poesía 
colapsa
en tu boca
         loca
  toca
besar
tus versos

.
.
.
.
.

La lata
de paté
ya fué.





domingo

Conventillos

Ciudad fuma y quiere morirse,
desde que Dios se subió a los andamios
de una obra en construcción
y se fue golpeando las puertas,
decepcionado de la miseria que Ciudad
dejaba caer sobre el mendigo
viejo, el de los zoquetes que se surcían
solos, hermano de Dios e hijo
de las primas feas de Ciudad, las Villas.

Ciudad manda a pintar grafittis
en las puertas de las catedrales
y grita que odia los monopolios
de la eternidad, que a ella nadie la deja.
Las Villas cantan casi tanto como lloran,
con niños prendidos de las tetas
flacas, con carros sombríos llevados por
los hijos menores del mendigo,
con las tibias prostitutas que son
hijas bastardas de Ciudad, semi-diosas
de la calle y la miseria sin amor.

Dios se viste de vieja y se pone
las mañanitas para salir con su chango
a juntar pobres, a juntar tristes,
y se los arranca de las manos a Ciudad,
que resiste pero luego se olvida
y corre a ajustar los focos en su cabello
lacio y rígido como los edificios.
Las Villas le gritan barbaridades
desde los andamios que Dios les presta
para los carnavales, y ella teme
que la dejen sola entre sus luces.

sábado

Manifiesto

Enjambre de jengibre

Era una mala palabra.

Empezó siendo

Brava, como la paja,

Brava.

Fue un dejarse de embromar

Pero un dejarse embrollar

Jadeantes, suspirantes,

Sin nada que perder

Pero sin nada que ganar,

Un tiro al aire.

Crear

Una tos para jarabe

Un calambre de mentiras

Pero al fin:

La poesía.

Somos

Los que no tenemos nada

Para darte,

Los que no queremos arte

Sino vida

Para vos, nomás.

Somos

Algunos revoltosos

Y los que se dejan revolcar

Los que tratan de gritar

Los que quieren vomitar

(Perdón: vomitarte)

Pero al fin buscamos ensamblar

En cada parte.

Somos

Sí

Los que movimos todo

Los que pelamos la carne

Los que dejamos que pase

Los que creamos el canje

De poema y choripán,

Los que te hacemos llorar

Y los que no.

El poema colgadito en la pared

O el poema debajo de la mesa

Enjambre

Milanesas

Miguitas esparcidas

Sangüche de elite

O zapatilla e gaucho

Costra, hambre,

Enjambre de jengibre

Carajo.

lunes

a,a

con uno eólico vamos a andar
 y con otro a pedales
para que se prendan las lámparas.
                 
...se lave en vos, como cíclope en el lago.


Si después no prenden, que el viento sople,
si el viento no sopla, pedaliemos. 


Con uno eólico, con uno solito nomás.


...se rebelen.




una boca llena de mar para soplar 
siempre
sudestadas
espumita


Llena de brillo y astilla del tiempo.


Para que se prendan de nubes 
las tormentas.


y la luz apague
los focos y deje de soplar el viento.


un hombre marrón se hizo gris encima
cerro sus ojos, oyó los truenos. 
"!Santa Rosa debe ser!"-se dijo pero no era...


los gotones marcaron en las chapas
la batucada. Le cayó la noche encima 
como un elefante púnico.


como te digo
creció la parra
y madura el higo.


(ii)
quiero ir mas a lo hondo
a lo hondo, a lo hondo
atrás atrás de la ola 
allá lejos
cuando la gente 
se ve chiquita
lejos
donde los edificios
parecen rastins
a lo hondo
y volver con los bolsillos
llenos de caracoles

domingo

Soplacopla

quiero que me soples los ojos
como si acercaras hasta mí
barquitos de sueño que flotan
en una fuente, como si silbaras
la larga canción de estar vivos.
quiero que me soples el sol
de los ojos y arrimes tierrita
fría a mis manos que acunan
la música de los cansancios.

quiero que me soples las hojas
como si las letras tuvieran
pestañas tristes de mujercita
maquillada y blanca de miedo.
que me soples algún destino
cuando no confíe en la música
de mis manos sobre las teclas.
quiero que me soples los ojos
con la espumita de los mares
donde los tristes se peinan las
barbas con música de olas.

quiero que me soples la frente
y las rodillas cuando me caiga
enredada en las larguísimas
pestañas de los poemas míos.
quiero que me soples la sal
y seamos marineros limpiando
la popa de los barquitos de
sueño, y cantemos a los gritos
estirándole la barba al capitán.

martes

Se mira lo que se puede
y a veces no se quiere mirar,
pero ya no se pueden guardar secretos
El mundo gira como loco
y nosotros giramos con él.

El agua sigue el camino del agua
El hombre sigue el camino del hombre
pero a veces no estamos en el mundo.

La sangre corre por cada cuerpo
la piel se entrega a la piel
y sin embargo a veces no estamos en el mundo
que ronca las voces de nuestros deseos.

Hay a veces un silencio
una mañana de domingo
en que el pasado se revela espiral.

A veces el ruido se vuelve blanco
y el fondo del bullicio enseña a desoir.

Pero por lo general
miramos con los sentidos
sentimos como podemos
alimentamos pasiones pasivas

Mentimos

Cerramos los ojos y callamos,
Hacemos de cuenta
que la luna nueva no huele a rojo
como con las mejillas
como con el sexo
como con la calle.

Cerramos los ojos y callamos

hacemos de cuenta

que la luna no huele a rojo.

sábado

Ñaca ñaca

Hoy, sí
Es día de Mundial
Me clavo el banderín en el orto
De mi nacionalidad

Hoy, sí
Sudáfrica on tevé
Waka waka
Ñaca ñaca
Shiqui shiqui
Mueveté

Latinos, afro
petisos, medianos
Esclavos
Globales
Mundiales
Atados de las manos
Atrapados como nabos

Hoy, sí
Sudáfrica on tevé
Ñaca ñaca
Waka waka
Shiqui shiqui
Mueveté

Hoy, sí
Mundial:
El thriler del capital
A brillar a brillar
A mover el culo
Que se nos ve la tanga.

A mover las nalgas
Al que le salga

Hoy sí,
Sudáfrica on tevé
Waka waka
Ñaca ñaca
Shiqui shiqui
Mueveté….

lunes

Colonia

Me dejé secar al sol,
trapito sucio de ciudad
lavandose en el rio.

Van las horas
paseando lentas sobre mi piel
coloreando mi modorra con matices de melancolias.

En Uruguay
me aburria un poco viendo al agua comerse las piedras
y pensaba seguido en la tibia noche de tu cuerpo.

viernes

Rumbo al mar
es pedir, mis voces;
un violonchelo, mi boca;
interrogante, el color en mis brazos;
un árbol, mis pulmones que dejan de ser otoño;
mis pies, seguridad.
Y mis pasos,
fin….
Rumbo al mar.

lunes


Alma,
nada va a parar
hasta las mañanas van a cazarte.

cada cama caerá en soledad
cada cárcel se sabrá cuerpo
ávido de placer
muecas
ávidas de placer
mentes
ávidas de placer

alma
ávida de placer
cargá las armas, matá a mansalva
que se ven desde el tren
moros como locos
en la vera del camino
riendo como el fuego
de tus marcas de agua,
de tus tajos al viento
de tu caricia lasciva
trocada en la tierra por silencio.

Alma,
cantá aun cansada
que el desdén del deber es urgente
y las horas claman por el horror entre dientes.
que cuando caigan, alma, las madrugadas
y una mañana la vida normalice tus viscisitudes
sera tarde para volver
sobre la desidia que te hace contingente.

viernes

Nadia espera el 338 sin destino exacto


Esperar de un tipo de tiempo,
reír de medio día
sabiendo nuestro nombre
de tarde media mediocre,
media azul y rojo; el ocre.
Flores respirando nortes.
Jueves ya, pintura descascarada
de jardines
entre perdidos y ciegos.
Una canción de y para vivir
y por lo bajo morir diez
veces ahora,
ahora mismo,
que se me cierra el respiro,
que se me estalla el latir.

domingo

(...)


Él estaba en mí
naufragante en lo que en mi pasa.
Observaba,
decidía,
respiraba…
el tiempo pasaba.
La tarde, la noche, el día;
él en mi crecía, por no detenerse.
Un día, día cualquiera
del verano -como hoy-
frenó, siguió. Paró;
luego -en el mismo- escribió
y la tarde caía,
luego -sobre sí mismo- leyó
y la tarde cayendo caía,
luego -sin piedad de él mismo- corrigió
y la tarde caída dejó de caer.
Él se cortó
en mí…
quedaron las huellas de cuerpo cercenado,
cristales de acero, su decisión,
la última.

martes

Kilos de palabras encima mio
mientras que tu piel
se deshace en mi memoria
La noche se vacía siempre que el tiempo cíclico le trae a contrapelo un silencio,
siempre que arranca de su manto un pellejo de luna,
siempre que chupa su manso reflejo y lo trastoca en bruma.

Yo soy la noche y soy la luna
entrando y saliendo del mundo al unísono.

domingo

Piu Avanti

Con tus ojos me hundo en la inocencia,
en lo que fue y es todavía, en juguetes
y cuentos para dormir.
Un fuentón, sal y tus patas adoloridas,
un rincón con estrellas florescentes
y sueños de no despertar.
Con tus ojos me ahogo en la inocencia
que aún con bromas pesadas y sevillanas juega,
el pistón oxidado deste corazoncito... la vinagreta
y en los campos los girasoles guachos 
que no pueden sostener su cabeza.




Solo Arena
Nena...

lunes

Algún vestigio de tu paso

La dulzura de recordar al sol en la espiral del sueño
y el vano poder de haber ido tan lejos.


Es tan extraño el perdurar, oir aún
la grave letanía de los huesos y el hechizo del mundo.


Déjame ver, déjame ver:
alguien me condujo hasta aquí y se oculta,
cubierto de grandes praderas, de climas,
refugios baldíos, luces que brillan
en el faro donde la tierra termina.


Salido de lugares inciertos, de trópicos y lluvias,
voraz como fuego, intruso,
la huella de sus dientes y sus besos en la manzana.


¿De quién es ese rostro desconocido entrevisto donde se pierde?


Es incierto y ansioso
extraviado en la fábula oscura de mi vida.
Adiós, sombra mía.

miércoles

En el lado del poema. (a mis amigos poetas)

En el lado del reverso del poema

Marcada la taza de café.

Los números se rebelan desde abajo

Las cosas que dejás del otro lado

Alguien te las va a cobrar.


El lado del reverso del poema

Tiene brillo labial de gelatina

Si el beso se traspasa entre la hoja

También se irán las caras que te miran:

Una mano una boca

Un brazo un ojo

De vedette

Tan sólo en ese trozo de papel

(De actas, de cigarrillo o higiénico).


Se escribe donde se debe de hacer

Aún que haya cálculos gritones.

En plástico, en cartón, haciendo bricolaje

Los pies de las páginas que faltan

Los boletos que por nada te arrebatan

Un lado del poema que desata

Vidas, robos, tragedias

Un lado del poema que devora.


Quemás los bordes del papel con el tabaco

Te sacás hasta la suela del zapato

Escribís con dos crayones de juguete

(azul, y verde)

Y ya estás hasta marcando con las uñas

Porque en el subte nunca encontrás nada

Pero siempre que llegás a la parada

Entre un $49,50 hasta el poema te afanan.

jueves

Mis películas

Todas mis películas
-las que me han hecho ganar los premios-
son sobre una chica rara,
borracha
que llora con las uñas despintadas
sentada en el cordón de la vereda.

Entonces yo,
que siempre estoy afuera de la pantalla,
salto
al infinito grisplateado de cabeza
y me estrolo en su pelo corto,
en sus sandalias sucias y de un beso
la hago salir corriendo
a oscuras.

Tropezando en charcos de su propio llanto.

miércoles

fragmentos de poema

...fluye como un rio subterraneo
ignorado por tus pies...

...perteneces a este lugaar
estos colores son los tuyos...

...no sueñes con puertos nuevos
hasta...

...tus amigos van a encontrarnos...

...naci siendo un ave con una sola ala...

...esta parado sobre tu hombro,
esta revisando tu ropa..

martes

Lados B. De las cosas que uno nunca escribe hasta que se revelan

Ilusiones ópticas o relato consecuente

"Un poema es esto, y esto no es un poema"

I

Entró por la ventana
por el placard
donde colgado mi cuerpo, desnudo
como un cuadro de Magritte,
se balanceaba, esperaba
por domir una noche.

Entró, lo dejé
entrar por una ventana con cristal
con distancia de país a país
de hombro a hombro

de Rimbaud y París
a las callecitas de Buenos Aires
y el lenguaje, la bruteza
¿de quién?.

Así, sentados, insensatos
entre cuatro horas de distancia
entre cuatro horas de diferencia solar
y siete, casualmente
de estar sentados, ansiando.

Junto con esa entrada
el enojo de los poetas
contra los poetas
contra la noche, contra su lenguaje
de loba malcriada y ausencia
repetida en el cuerpo, colgado
del placard por donde apareció
con la sonrisa del Gran Schiele
con la debilidad por el llanto
femenino de un tal Julio

y el enojo del poeta
contra los poetas.
París contra el miedo, como la mentira
que despoja los faroles
rotos de San Telmo.

Entró por la ventana
por el placard, quejándose
del patetismo Surrealista
y vistiéndome, con la prenda
que nunca tuve.


II

Pero en mi mapa de Argentina no lo veo.
Salvo que sea Agosto y nos encontremos
caminando por once, entre los puestos
de comida sucia
entre la gente que sale atropellada
desde los trenes que se van
y el olor a mierda, a tristeza
a tango falso y pregunta sin respuesta.

O que llueva y la autopista
esté llena de nada
y el café de la librería
que me gusta de Corrientes
esté abierto y entre las monedas
encontremos que alcanza
para dos tés y un libro
que nunca leímos.

Pero aún no empezó el inviero
y todavía queda esperar
a que se valla, a que se escapen
entre el cemento y los rostros de nadie
algunas flores en mis manos sueltas.

Es por eso que cierro el placard
cuelgo mi cuerpo desnudo
esperando por dormir una noche
y doblo el mapa, de América
donde no lo veo.

lunes

Pavana para una infanta difunta

A Alejandra Pizarnik

Pequeña centinela
caes una vez más por la ranura de la noche
sin más armas que los ojos abiertos y el terror
contra los invasores insolubles en el papel en blanco.
Ellos eran legión.
Legión encarnizada era su nombre
y se multiplicaban mientras tu te destejías hasta el último hilván,
arrinconándote contra las telarañas voraces de la nada.
El que cierra los ojos se convierte en morada de todo el universo.
El que los abre traza la frontera y permanece a la intemperie.
El que pisa la raya no encuentra su lugar.
Insomnios como túneles para probar la inconsistencia de toda realidad;
noches y noches perforadas por una sola bala que te incrusta en lo oscuro;
y el mismo ensayo de reconocerte al despertar en la memoria de la muerte:
esa perversa tentación,
ese ángel adorable con hocico de cerdo.
¿Quién habló de conjuros para contrarrestar la hérida del propio nacimiento?
¿Quién habló de sobornos para los emisarios del propio porvenir?
Sólo había un jardín: en el fondo de todo hay un jardín
donde se abre la flor azul del sueño de Novalis.
Flor cruel, flor vampira,
más alevosa que la trampa oculta en la felpa del muro
y que jamás se alcanza sin dejar la cabeza o el resto de la sangre en el umbral.
Pero tú te inclinabas igual para cortarla donde no hacías pié,
abismos hacía adentro.
Intentabas trocarla por la criatura hambrienta que te deshabitaba.
Erigías pequeños castillos devoradores en su honor;
te vestías de plumas desprendidas de la hoguera de todo posible paraíso;
amaestrabas animalitos peligrosos para roer los puentes de la salvación;
te perdías igual que la mendiga en el delirio de los lobos;
te probabas lenguajes como ácidos, como tentáculos
como lazos en manos del estrangulador.
¡Ah los estrágos de la poesía cortándote las venas con el filo del alba
y esos labios exangües sorbiendo los venenos en la inanidad de la palabra?
Y de pronto no hay más.
Se rompieron los frascos.
Se astillaron las luces y los lápices.
Se desgarró el papel con la desgarradura que te desliza en otro laberinto.
Todas las puertas son para salir.
Ya todo es al revés de los espejos.
Pequeña pasajera,
sola con tu alcancía de visiones
y el mismo insoportable desamparo debajo de los pies:
sin duda estás clamando para pasar con tus voces de ahogada,
sin duda te detiene tu propia inmensa sombra que aún te sobrevuela
en busca de otra,
o tiemblas frente a un ala de insecto que cubre con su membrana todo el caos,
o te amedrenta el mar que cabe desde tu lado en esta lágrima.
Pero otra vez te digo,
ahora que el silencio te envuelve por dos veces como un manto:
en el fondo de todo hay un jardín.
Ahí está tu jardín,
Talita cumi.

Olga Orozco


Debía hacerlo.

martes

Pepino

a. Se sienta y prepara las cosas para después no preocuparse.
b. Construye una escalera porque le sobra tiempo y maderas.
c. Se ata los cordones.
s. Planea la guerra con los del sur.
r. Hace montoncitos.
g. Sueña en lo de su suegra.
t. Va a la peluquería.
m. Se queja de que últimamente en la televisión todo es una basura.
w. Finalmente firma el cheque.
q. No.
o. Se sube mas los pantalones.
f. Sale a caminar.
m. Piensa en nombres de comida que empiecen con L.
v. Riega el helecho de Diana.
m. Prefiere a la gente de color.
i. Se complica la vida buscando la manera mas correcta de sembrar el arroz.

domingo

Ansia

La princesa del desierto está envuelta en harapos

tiene sed, kilómetros de tierra infértil

la habitan en la vigilia y en el tiempo

del sueño, del lapso ambiguo.


Hay nombres, hombres

sexos latiendo en los rincones

exiliados de un cuerpo.


Una mujer es la reina y punto.

No existe el tiempo nunca más

sino palabras sin forma, lenguaje visceral

espejos a punto de romperse.